(publicado en IFOR Austria – Versöhnungsbund)
Una vez más FOR acompañó a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, Colombia, en la conmemoración del 21 de febrero.
 
El 21 de febrero de 2005 fueron asesinadas 8 personas, entre ellas 3 niños y el líder de la Comunidad Luis Eduardo Guerra. Esta masacre fue coordinada entre los paramilitares y la Brigada XVII del Ejército de Colombia. Unos días antes de su asesinato, Luis Eduardo Guerra dijo en una entrevista: “Nuestra resistencia es contra el Estado, seamos claros, pero una resistencia no armada, es una resistencia civil. Desde defender nuestra misma Constitución. Desde decirle al Estado: es que usted está violando la Constitución, lo que nosotros estamos es legitimando al Estado no atacando al Estado. Nuestro proyecto sigue, no sabemos hasta cuándo.”
 
El proyecto continúa. Denunciar las injusticias, como lo hizo también Luis Eduardo Guerra, es un elemento esencial de la resistencia actual, que se nutre de las propias experiencias de la Comunidad de Paz y se mantiene viva a través del ejercicio de memoria. La Comunidad de Paz denuncia vulneraciones de derechos fundamentales por parte de grupos paramilitares, el Estado y sus Fuerzas Armadas contra el pueblo de San José de Apartadó, incluida la Brigada XVII, en sus comunicados públicos.
 
En 2020 un juez de la corte constitucional falló parcialmente contra la Comunidad de Paz y sus denuncias, y amparó a la XVII Brigada y sus integrantes. El fallo exige a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó que debe preservar la buena reputación de la XVII Brigada. La Comunidad de Paz continúa denunciando sin ser privada de su libertad de expresión porque
“el buen nombre es la reputación de la persona, es decir, la apreciación que la sociedad emite de la persona por su comportamiento publico”.
 
Recordamos la masacre de 2005.